(SUSTENTARE en Revista ELECTRICIDAD)El referente del proyecto MAPSChile, que busca enfrentar el cambio climático, se sitúa en otro continente. Fue entre 2005 y 2008 que Sudáfrica llevó a cabo el programa llamado “Escenarios de Mitigación de Largo Plazo”. Los buenos resultados del proceso llevaron a que en 2010 surgiera la iniciativa “MAPS-Internacional”, programa de trabajo que busca que países en desarrollo elaboren planes de crecimiento económico que sean compatibles con los desafíos de cambio climático.
MAPS-Chile, que tiene dos años de duración, se enfoca en la mitigación del cambio climático y busca generar información y opciones que se traduzcan en que Chile emita menos Gases Efecto Invernadero (GEI). Como explica Hernán Blanco, líder de Proceso de MAPS-Chile, “lo que busca el proyecto es generar algunas trayectorias posibles para el país, en términos de emisiones de GEI desde ahora y hasta 2050. Estas trayectorias incluyen el no hacer nada –es decir, qué pasa si no nos preocupamos especialmente sobre el cambio climático—, hasta otras trayectorias donde pongamos a prueba algunas medidas de mitigación que apunten a que el país en sus diferentes sectores emita menos. Lo importante del proyecto es que no sólo seamos capaces de dibujar estas curvas, sino que también seamos capaces de decir qué significan eventuales trayectorias, en términos económicos, ambientales o sociales, por ejemplo, o sea, en indicadores que sean de relevancia para el país”.
El proyecto busca así, generar un análisis y alternativas de acción que comprometen a distintos actores, desde el sector público al privado, y también a las personas. Actualmente MAPSChile está en una fase inicial, donde se está elaborando la primera trayectoria, que ha sido llamada la línea base o de crecimiento sin restricciones.
También hay un segundo estudio que está en desarrollo, que explorará las posibilidades para generar una trayectoria que graficaría qué pasa “si hacemos lo que los científicos dicen que tenemos que hacer, que en su sigla en inglés es RBS (“required by science” o “requerido por la ciencia”). Lo que estamos haciendo en ese estudio, que está en camino, es analizar qué han hecho distintos países respecto a la trayectoria RBS, qué es lo que tenemos que hacer si es que tomamos lo que la ciencia dice en su sentido más estricto”, explica Blanco. A estas dos trayectorias se agrega una tercera iniciativa, que está en licitación y que comprende siete estudios sectoriales, que son: energía eléctrica, transporte y urbanismo, sector agropecuario y uso de suelo, sector forestal y uso de suelo, residuos, consumo comercial, público y residencial y minería y otras industrias. En el fondo, se trata de una línea base que será el resultado de la agregación de los siete sectores. Esta línea base tiene como partida 2007, año de referencia para el compromiso que Chile adoptó frente a Naciones Unidas de desviar o reducir su emisión de GEI en 20% a 2020. Como grafica el líder de Proceso de MAPSChile, “vamos a tener dos fronteras: la línea base a 2007 y por otro lado el RBS, y entre medio podremos definir distintas alternativas para reducir nuestras emisiones. Para disminuirlas, tenemos que tener medidas de mitigación. El sector transporte, el agrícola, el forestal, van a tener ciertas ideas, propuestas de medidas de mitigación. Vamos a simular qué es lo que pasa cuando aplico esas medidas de mitigación y vamos así a llegar a curvas intermedias, que van a representar menos emisiones. Eso es lo que viene en una etapa posterior, hacia fines de este año y comienzos del próximo”.
La componente de investigación de MAPSChile es liderada por el académico de la Universidad de Chile Rodrigo Palma.
En cuanto al proceso participativo, se ha implementado un grupo de construcción de escenarios que considera la participación de cerca de 70 personas; se trata de un grupo asesor del proyecto, y donde hay personas del sector público, el privado, las ONG’s, académicos y consultores.
En palabras de Blanco, “la investigación tiene que entregar todos los antecedentes para someterlos al análisis de este grupo. En temas de esta complejidad hay muchas variables, parámetros o enfoques que tenemos que decidir, y muchas decisiones no son simples. Uno podría preguntarse por ejemplo, por el nivel de desarrollo y el Producto Interno Bruto que se considerará en una proyección en el largo plazo; este parámetro va a influir mucho sobre esa proyección”. Así, la investigación entregará todos los antecedentes para definir los parámetros que se deben considerar y las posibilidades en términos de valores de esos parámetros, siendo sometidos a la discusión del grupo de construcción de escenarios. “Ahí entonces se produce esta conversación entre lo que dicen los investigadores y lo que dice, por ejemplo, un gerente de una empresa exportadora forestal que participa en el grupo”, grafica el consultor. Blanco espera que la participación sea un aporte significativo y constructivo a los resultados del proyecto; las decisiones finales, sin embargo, y dado que no es una iniciativa vinculante, serán patrimonio de las autoridades.
La idea de MAPSChile es que no sólo se difundan los resultados, sino que también se dé a conocer la iniciativa desde ya, por lo que ya han llevado a cabo seminarios en distintas ciudades de Chile, el último de ellos en el marco de ElecGas 2012, del Grupo Editorial Editec. Como enfatiza Blanco, “vamos a seguir en el esfuerzo de que el proyecto –ojalá– sea conocido lo máximo posible y no cometer el error que han tenido otros proyectos de este tipo, que se dan a conocer y hacen difusión de los resultados al final, cuando a mi no me interesa o mi reacción es ‘a mí no me invitaron o yo no supe y no le creo’. Queremos evitar eso”.
Fuente / SUSTENTARE en Revista ELECTRICIDAD |